
Sí, solo eso pretendía
era lo que me hacía ver que amanecía;
querer verlo y hasta llegar a amarlo
lo hice a tal punto de llegar a extrañarlo.
Verlo cerca y tenerlo lejos
pasará a ser una de las cosas que nos deprimira de viejos.
Me quedo con todos los recuerdos
las miradas, los besos: todo eso eso que nos hacía mantenernos cuerdos.
Había esperanza, ahora solo un lento y mortífero dolor
mis días volvieron a quedar sin color
se desvanece como ilusión óptica el bello amanecer
regreso a la tan acostumbrada belleza del anochecer.
Para "Y", a quien realmente aprendí, quise y logré amar y a su vez a olvidarlo


