
Este poema, fue inspirado en una cancion muy bella de una de mis bandas favoritas pertencientes al rock industrial, como lo es NIN y su cancion Ghosts I. El piano definitivamente me pone un tanto meláncolica.
Como los oídos se endulzan
como las melodías alegran
como nuestras almas sin querer cantan
como pueden estas melodías las fronteras traspasar.
Con cada simple sonido
en mi mente creo un ritmo requerido,
así me alegro un momento
sin un exigente requrimiento.
Ahora mi mente parece un gran disco
en el que distintos generos se alojan
especialmente las canciones rockeras que nunca sobran;
cada melodía la consumo de un leve mordisco.
Que grato sería aprender a tocar algún instrumento
así eliminaría tiempo de ocio y corrompimiento
sería una forma de tranquilizar esta loca alma
algo tan parecido al comfort y la calma.

2 comentarios:
La musica, como el arte en general siempre puede llegar a ser una salvación.
UN abrazo.
Vivir sin música sería un gran error.
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